No se debe confundir el alumbrado público con la iluminación ornamental. Ésta última no es una necesidad básica del ciudadano y por lo tanto es puramente estética. Se suele usar para resaltar algunos monumentos o edificios por la noche. El problema es cuando hay más focos de los necesarios, mal dirigidos y/o con un brillo exagerado. Otro problema adicional es que en muchos casos se tienen encendidas esas luces durante toda la noche.
La tira de LEDs colocada en los muros bajos que rodean la plaza de los Baldíos en Villaverde del Ducado son claramente ornamentales y por lo tanto no tiene sentido que estén encendidos a las 3 de la mañana de una noche de noviembre. Una de las ventajas de los LEDs es que se puede programar fácilmente su encendido y apagado e incluso reducir la potencia de su brillo a voluntad.
En las fotos se muestran la mayoría de las farolas del alumbrado público de Villaverde del Ducado. Es curioso fijarse en los diferentes brillos y los colores de las luminarias. Pero lo importante es ver la diferencia entre la plaza cuando los LEDs periféricos están encendidos (foto de abajo) y cuando se apagan (primera foto). No hace falta decir que las fotos se realizaron consecutivamente en febrero de 2024 y con los mismos ajustes de la cámara.
En un recorte en la zona de referencia se aprecia con más detalle. La contribución de esa iluminación ornamental es importante, aunque a simple vista no lo parezca.
La buena noticia es que esas tiras de LED están ya programadas para apagarse a partir de cierta hora.



















